viernes, 21 de junio de 2013

Fotos: Sándalo

La muerte que camina, esa es Sándalo, silenciosa, que escribe en su propia piel dibujo a dibujo la historia de su vida...

Ayer al fin pude hacerla fotos, aunque en realidad las ha hecho Tara con su supercamara :P. Quería enseñar el trabajo de Tara con los dibujos y el vestido y de eva76 con las sandalias. Muchas gracias a las dos por ayudarme a tenerla completa ^_^ No me enrollo mucho, que de Sándalo hay mucho ya en el blog y ando espesa xD

miércoles, 12 de junio de 2013

Baile en la corte (relato corto, más o menos xD)

Normalmente no pongo nunca nada de este estilo, pero me apetecía juntar a las hadas en la corte, porque sería en realidad el único sitio donde estarían juntas, aunque Sándalo y Eylem tratan de mantenerse lo más lejos posible. Es un poco chorras, pero se ve un poco el carácter que tienen unos y otros.


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Ya se oían los primeros acordes de la música que amenizaría la velada, los invitados aún estaban llegando, una nerviosa doncella terminaba de arreglar a Eylem, el resto de la gente ya estaba reunida en la sala del baile, pero quería asegurarse de que nadie llegaba después de ella. Se miro con una sonrisa aprobadora en el espejo de cuerpo entero, quería estar perfecta esa noche, no podía permitirse ningún desliz, aunque la preocupaba que Sándalo se metiera en problemas. Caminó con paso firme por el pasillo, aunque se sentía fuera de su elemento, en su mano notaba la ausencia de su espada. Cuando la anunciaron la sala entera quedó en silencio, atenta a su descenso, se adentro entre la gente, nobles ricamente vestidos la miraban fijamente, mirándola con anhelo sin dejar de juzgarla, preguntándose cuanto de verdad hay tras las leyendas sobre ella. Se acercó con paso ligero hasta algunas distinguidas personalidades que había en la sala, saludándolos con educada y distante cortesía, el protocolo mandaba, unas pocas palabras, una leve inclinación de cabeza y pasaba al siguiente grupo de nobles deseosos de un instante de atención de la reina. Se acercó finalmente al que parecía el más firme candidato a convertirse en su nuevo esposo y a su hermana, que le acompañaba, ambos eran rubios y sonrían, se acercó a ellos y les saludó con una leve inclinación de cabeza, ellos respondieron con una reverencia.

- Es un placer para mi teneros aquí, me resulta grato comprobar que habéis podido asistir, temí que las aguas embravecidas hubiesen causado algún problema a vuestro barco...
- No temáis por eso, Majestad, el mar es mi segundo hogar, no hay olas que puedan conmigo- el hombre rió suavemente y sus hermosos ojos se iluminaron al hacerlo.
- Eso tengo entendido, que sois el mejor coronel que navega por nuestros mares, que nadie puede enfrentarse a El hijo del viento, pero entended que tema por un invitado tan especial y por la bella dama que le acompaña- Eylem les dedicó una cálida sonrisa.
- Sólo espero que no deseéis a nuestro regreso que nos encontremos con esas aguas embravecidas capaces de hacernos encallar.- Eylem le miro y se empezó a reír suavemente, tapándose la boca con la mano para evitar llamar demasiado la atención. Sándalo, que nunca estaba demasiado lejos de la reina de las hadas, se acercó más a ellos, sorprendida por oír su risa.
- Oh, Alteza... ¿como decís eso? Yo solo rezaré para que los dioses os sean propicios y tengáis una apacible travesía- le sonrió recobrando la compostura- Os presento a su gracia, a Sándalo, la más fiel amiga que jamas haya tenido.- Sándalo era alta, más que cualquiera de ellos, su cuerpo esbelto estaba cubierto con un hermoso vestido largo, que tapaba la mayor parte de los intrincados dibujos de su cuerpo, dibujos cuyo significado nadie más que ellas dos conocía.
- Tengo entendido que venís de muy lejos, debe de ser un lugar muy hermoso si todo el mundo tiene el cuerpo con esos dibujos tan bonitos que tenéis vos.- la muchacha sonrió a Sándalo que la miro fijamente con sus penetrantes ojos, pero la joven no apartó la mirada.
- No, no es un lugar bonito, no te gustaría estar allí y no querrías tener cerca a nadie con dibujos en la piel- Sándalo hablaba suavemente, con un acento marcado, pero imposible de reconocer.
- Vos estáis cerca y no siento deseos de que no sea así- la princesa la sonrió. Sándalo se sentía desconcertada, aunque nada en ella lo demostraba, la gente solía evitarla, murmurar a su paso por sus toscos modales y por sus inquietantes ojos, pero la joven no parecía intranquila por su cercanía y tampoco la trataba como a una rareza digna de estudio.
- No soy una dama, no me trates como a una.- Sándalo entrecerró los ojos a modo de advertencia.
- Esta bien, no te trataré como a una dama, te trataré como a una amiga.
- No soy lo que quieres como amiga.- Sándalo sonrió maliciosamente.
- Devara, deja de molestarla- el príncipe reprendió suavemente a su hermana.- Os ruego que la disculpéis, a veces se toma demasiadas libertades.
- Bah... tampoco me molesta.- Sándalo hizo un vago gesto con la mano.
- He de seguir hablando con el resto de invitados, espero que encontréis de vuestro agrado vuestros aposentos.- Eylem hizo una leve inclinación de cabeza.- Alteza, mi señor Shura, mañana nos reuniremos después del desayuno.
- Espero que podamos llegar a un acuerdo que os complazca, Majestad- cogió su mano y la besó suavemente.
- Estoy segura de que sí,alteza, pero a vos también debe de complaceros. Disfrutad de la velada, por favor.- se despidió de los dos príncipes con una inclinación de cabeza y se alejó en búsqueda de otro grupo de nobles a los que saludar, Sándalo iba detrás de ella, mirando a Devara aún sorprendida. Andaba insegura subida a los pequeños tacones a los que no estaba acostumbrada a llevar.

Con el resto de invitado fue más formal, nadie deseaba tampoco permanecer cerca de Sándalo. Ciara se acercó a ellas con altivez cuando pasaron por su lado.

- Eylem deberías de mantener las formas delante esta gente tan distinguida, no son la chusma de la que te sueles rodear- miró significativamente a Sándalo- No coquetees con él en publico, nos humillas a todos, estás mancillando el recuerdo de mi difunto hermano.- susurró para que no los pudieran escuchar.
- Y tú deberías de mantenerte lejos de Eylem.- Sándalo se acercó con paso inseguro.
- No sé de que habláis, yo no he coqueteado con nadie, nunca. Yo respeto la memoria de Gael pero soy consciente de que necesitamos apoyo exterior y una buena alianza matrimonial nos ayudará en nuestra guerra, también tengo un candidato para ti, pero ya hablaremos sobre eso en privado, ahora no es el momento.- Eylem se dio la vuelta, con Sándalo siempre cerca.
- No entiendo porque no me dejas acabar con ella- Sándalo siseó.
- No deberías de decir esas cosas, las paredes tienen oídos y no sabemos para quien escuchan- Eylem la sonrió.- Descalzate si quieres, Sándalo, odio verte sufrir por los tacones.
- No quiero causarte problemas con esta gente...
- Da igual lo que hagamos hablaran de todos modos. No soporto la idea de que sacrifiques tus andares elegantes y felinos por complacerles llevando esos zapatos.- Eylem la sonrió.
- Pero...- protestó débilmente.
- Esta bien, no dejaré que critiquen tu falta de modales- Eylem la sonrió y se descalzó- Ahora depende de ti dejarme sola en esto.- Sándalo agradecida se quitó los zapatos también.
- ¡Qué vergüenza!- Ciara se acercó a ellas con paso airado.
- ¿Vergüenza, Alteza?, ¿no sabéis que descalzarse en las fiestas es la moda entre las nobleza de más allá del mar Añil? Su Majestad quiere traer a la corte de Obsidiana esta costumbre tan divertida y moderna, eso es algo bueno- Devara sonrió detrás de ellas y se descalzó guiñando disimuladamente un ojo a Eylem.
- Ciara, antes de exaltaros deberías de saber de que se trata, no has dejado que pudiera explicar a nuestros notables invitados lo que me proponía, pero su alteza real lo ha explicado ya... Espero que en el futuro no seas tan impulsiva, querida cuñada.
- Nunca he oído de tal moda- Ciara se mantuvo firme.
- Oh, tal vez porque en el reino de Obsidiana no hay tiempo para perder con los chismes, pero será divertido olvidarnos del dolor de la guerra por una noche...- Devara la sonrió. Sándalo la miraba sorprendida, preguntándose porque las había ayudado.

sábado, 1 de junio de 2013

Fotos: Sándalo al desnudo.

Ayer ya Tara pudo terminar los dibujos del cuerpo de Sándalo y justo también llego la faceplate y la maquillé, aunque fue Tara quien termino de maquillarla con unos dibujos a juego con los del resto del cuerpo. Los ojos sí son los suyos pero la peluca no, necesita otra más oscura, la he comprado una preciosa cortita en azul claro, pero como creo que la pasaría lo mismo seguramente Yue se quede la nueva y Sándalo la que lleva Yue, que es en azules muy fuertes y van a hacer contraste con ella. Me gusta mucho el contraste de su maquillaje sencillo, que casi es como si ella no se hubiese maquillado con lo recargado que es el cuerpo, porque Sándalo no perdería el tiempo pintándose pero las marcas de su cuerpo son su mayor orgullo, en ellos lleva sus logros visibles para cualquiera que sepa leer su piel. Como podéis ver hay partes cerca de las articulaciones que no están pintadas, en esas zonas se saltarían en cuando la articulación se doblasen, donde más se nota es en la zona de los muslos, pero realmente con la ropa no se la va a ver. Os dejo con las fotos que la ha hecho Tara, que que esta en su casa, espero que aunque no sea su peluca os guste tanto como a mi (si es que alguien se pasa por aquí y las ve xD)